Té para tres

Akelarre es una amplia casa ubicada en el barrio La Tablada que ha sido transformada en un espacio sociocultural, el cual alberga distintas expresiones culturales, sobre todo si estas apuntan a dinamitar los cánones sociales y las decisiones políticas que pudieran afectar la calidad de vida, tanto material como espiritual, de la gente. Creemos que el rock todavía es uno de los catalizadores de posibles cambios tangibles en la comunidad. El hecho de que las bandas convoquen a una buena cantidad de espectadores contribuye a que, quienes aún no conocían Akelarre, sepan de qué se trata.

A la noche del viernes 17 de junio la podríamos calificar como una gran noche. Por tres razones. Y esas razones son las bandas que tocaron en esa oportunidad, las tres encabezadas por mujeres.

La primera fue Té de Clona, que está conformada por Justina Hernández en voz, Lautaro “Taro” Acosta Márquez en teclados, Nahuel “Nano” Acosta Márquez en guitarra, Valentín Doria en bajo y Camilo Molina en batería, aunque hay que aclarar que estos dos últimos músicos cursan sus estudios universitarios en Córdoba y Buenos Aires, por lo tanto, cuando esta situación les impide estar en la banda son reemplazados por Cristian Nieva y Matías “Romerito” Romero respectivamente. Té de Clona, como ellos lo dicen, “es un proyecto musical perteneciente al género alternativo que busca constantemente la fusión y experimentación de múltiples estilos musicales”. Escuchándolos en vivo no quedan dudas de que el camino elegido les queda muy cómodo, ya sea por la variedad estilística como por la precisa ejecución de las canciones. Hasta el nombre de la banda encaja con la idea del proyecto.

La segunda razón tiene nombre propio y es el de Carolina Ibarra, cuya voz puede transitar por diferentes géneros musicales con la solvencia que la caracteriza. Fácilmente comprobable tanto en vivo como en su disco “Manos”. Si a esto le sumamos los músicos que hoy por hoy la acompañan –Mirko Bustos en guitarra y flauta, Douglas Ramos en bajo y coros y Armando Yapura en batería- tenemos una banda de un nivel sobresaliente.

¿La tercera razón? Martina Vega Velazco en la voz, “Juanma” Ramos en la guitarra, Nahuel “Nano” Acosta Márquez en el bajo y “Tommy” Vega Velazco en la batería, o sea: Serendipia. Para quienes no sabían de la existencia de la banda es muy posible que al verla y escucharla por primera vez hayan coincidido con el significado exacto del vocablo Serendipia: hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual.

Nada más que agregar.

Fotos de Te de clona, Carolina Ibarra y Serendipia en Akelarre – 17/06/22